Elio Ernesto
Pacheco, reconocido músico fundador de la Dimensión latina, nació en Caracas el
08 de Abril de 1944. Elio Pacheco proviene de una familia musical, su padre un
gran bajista y percusionista, y sobre todo su hermano Kiko Pacheco, fueron los
que influyeron en su formación musical. Elio solía hacer las suplencias a Kiko,
cuando este formaba parte de agrupaciones como, el Quinteto Vitola, Los
Megatones de Lucho, La Orquesta de Pedro.J. Belisario, entre otros.
Elio Pacheco se
da conocer en el ambiente musical venezolano, cuando pasa a formar parte de la
Orquesta La Dimensión Latina.
Su comienzo en la
Dimensión Latina fue gracias a su hermano mayor el popular Kiko Pacheco, quien
sostenía una gran amistad con Oscar D’león, ellos tenían un quinteto de nombre
“Los Junior”, con el cual tocaban en un viejo local llamado “La Sabra”, para
ese entonces Oscar no cantaba, solo ejecutaba el bajo. En esta misma época
existía también otro local muy conocido llamado Cervecería “La Distinción”, en
donde tocaban como orquesta de planta “Los Satélites”, los cuales a raíz de un
problema surgido en el mencionado lugar, son despedidos. Con “Los Satélites”,
participaban el pianista Jesús “Chuito” Narváez y como primer trombón el gordo
Cesar Monge. Lo cierto es que el Sr. Aurelio, dueño de “La Distinción”
necesitaba de los servicios de otra orquesta, y es cuando Oscar sin pensarlo
mucho, le dice ha este que él tenía la orquesta, y de esta manera comienza a
buscar a los que serían los integrantes de está agrupación, naciendo así “La
Dimensión Latina”.
Oscar D’León fue
quien invito a Elio Pacheco, para que formara parte de este proyecto Llamado
Dimensión Latina.
Elio Pacheco
llego a recorrer con esta orquesta muchos países entre los cuales podemos
nombrar: Los Estados Unidos, Francia, Italia, España, Panamá, Colombia, México,
entre otros. Según comenta el propio Elio Pacheco. “...Muchos se han atribuido
ser fundadores de esta gran orquesta, pero los que verdaderamente la
ensamblaron y estuvieron con ella en aquellos años dorados fueron: Oscar Emilio
León, Cesar Anual Monge, José Antonio Rojas, José Rodríguez, Jesús “Chuito”
Narváez y mi persona...Solo seis personas lograron hacer lo que ninguna
orquesta venezolana había logrado alcanzar, el éxito internacional...”
En el año 1977,
Elio Pacheco se separa de la Dimensión Latina, y al año siguiente inspirado en
la legendaria Orquesta Aragón de Cuba, decide formar una charanga y es así como
nace “La Magnifica”, con la cual logra grabar dos discos. El primero “Elio
Pacheco y La Magnifica”(1977), en donde participan como vocalistas: Freddy
Bogado y Luís Rivas, el segundo “Con clase, sabor y algo mas”(1978), con la
vocalización de Nal Belmonte. La Magnifica de Elio Pacheco fue la primera
charanga hecha en Venezuela.
Luego para el año
1979, Elio Pacheco con el apoyo en los arreglos de Cesar Monge conforma lo que
sería “La Orquesta La Mafia Latina”, la cual obtiene un gran exito con el tema
“Sabor a Caney”, incluido en la primera grabación de esta orquesta y cuyo
cantante fue Fernando “Chino” Suárez.
La Mafia Latina,
logra grabar cuatro discos de los cuales tres fueron con el sello Fania y el
otro disco fue grabado pero nunca salio al mercado. Con esta orquesta grabaron
varios cantantes, entre ellos se encuentran: Larry Machado, Fernando Suárez,
Henry Fernández y Adolfo Jiménez.
En el año 1983,
Elio Pacheco, vuelve a la Dimensión Latina y graba en el disco titulado
“Producto de exportación”. En esta nueva etapa con la Dimensión Latina, Elio
realiza varias giras internacionales por: USA, Centroamérica, Suramérica,
Europa y las diferentes Islas del Caribe.
Elio Pacheco
también se ha destacado como productor musical, trabajando en el año 1993 con
la Orquesta Magia Latina en donde participó como vocalista Andy Montañez. En el
año 1996 fue el productor de 2 discos de Bebo Moré, hijo del popular Benny
Moré. También realizó la producción del disco de Franklin Virguez en 1996.
En el año 2005,
con motivo del 35 aniversario de la Dimensión Latina, varios sus integrantes
originales entre ellos Elio Pacheco, decidieron reunirse una vez más y nace la
agrupación “Los Generales de la Salsa”, grabando un CD, en donde plasman toda
esa gran calidad profesional que les ha merecido el nombre que llevan con gran
orgullo “Los Generales de la Salsa”.
En el año 2006,
el maestro Elio Pacheco, nos presenta su más reciente trabajo musical, bajo el
nombre de “Elio Pacheco y su Orquesta”, en donde incluye varios temas inéditos
y otros temas que fueron éxitos con las orquestas Mafia Latina y Dimensión
Latina., todos vocalizados en forma excelente por su nuevo cantante Eudys
Borromé “El único indio catire”.
Bartolomé
Maximiliano Moré Gutiérrez (Santa Isabel de las Lajas, 24 de agosto de 1919 -
La Habana, 19 de febrero de 1963), conocido como Beny Moré o El Bárbaro del
Ritmo o El Sonero Mayor de Cuba, fue un cantante y compositor cubano.
Además de un
innato sentido musical, estaba dotado con una fluida voz de tenor que coloreaba
y fraseaba con gran expresividad. Moré fue un maestro en todos los géneros de
la música cubana, pero destacó particularmente en el son montuno, el mambo, y
el bolero.
Nació en el
barrio de Pueblo Nuevo de la ciudad de Santa Isabel de las Lajas, en la
entonces provincia de Las Villas, hoy en la Provincia de Cienfuegos, en el
centro de Cuba. Era el mayor de 18 hermanos de una familia afrocubana humilde y
campesina. Se dice que su tatarabuelo materno, Gundo, era descendiente del rey
de una tribu del Congo que fue capturado a los nueve años por traficantes de
esclavos y vendido al propietario de una plantación cubana, llamado Ramón
Paredes. Gundo pasó a llamarse entonces Ta Ramón Gundo Paredes. Al pasar a ser
propiedad del conde Moré, dueño del central La Santísima Trinidad, se le cambió
el nombre a Ta Ramón Gundo Moré. Posteriormente fue emancipado y murió como
liberto a la edad de 94 años. El apellido del tatarabuelo materno se conservó
por ser todos las ascendientes maternas de Moré —su bisabuela, Julia; su
abuela, Patricia, y su madre, Virginia—, así como el propio músico, fruto de
uniones ilegítimas, la mayoría de ellas con blancos, que no reconocieron a sus
hijos. El padre de Beny Moré fue un tal Silvestre Gutiérrez.
Bartolomé
aprendió a tocar la guitarra en su infancia. Según el testimonio de su madre,
Virginia Moré, se fabricó su primer instrumento, a la edad de seis años, con
una tabla y un carrete de hilo. Abandonó la escuela a edad muy temprana para
dedicarse a las labores del campo. A los 16 años, en 1935, formó parte de su
primer conjunto musical. En 1936, cuando contaba con 17 años, dejó su ciudad
natal y se trasladó a La Habana, donde se ganaba la vida vendiendo
"averías", es decir, frutas y verduras estropeadas, así como hierbas
medicinales. Seis meses más tarde regresó a Las Lajas, donde trabajó cortando
caña con su hermano Teodoro. Con el dinero obtenido y los ahorros de su
hermano, compró su primera guitarra decente.
En 1940 regresó a
La Habana. Vivía precariamente, tocando en bares y cafés y pasando después el
sombrero. Su primer éxito fue ganar un concurso en la radio. En los primeros
40, la emisora de radio CMQ tenía un programa llamado Corte Suprema del Arte,
cuyos ganadores eran contratados y se les daba la posibilidad de grabar y
cantar sus canciones. Los perdedores eran interrumpidos, con el sonido de una
campana, sin dejarles terminar su actuación. En su primera aparición, la
campana sonó apenas Benny había empezado a cantar. Sin embargo, volvió a
competir más tarde y obtuvo el primer premio. Entonces consiguió su primer trabajo
estable con el Conjunto "Cauto", liderado por Mozo Borgellá. Cantó
también con éxito en la emisora CMZ con el Sexteto "Fígaro" de Lázaro
Cordero. En 1944 debutó en la emisora 1010 con el Cuarteto "Cuato".
CON MATAMOROS:
Siro Rodríguez,
del famoso Trío Matamoros, oyó cantar a Benny Moré en el bar El Templete y
quedó gratamente impresionado. Poco después, a causa de una indisposición de
Miguel Matamoros poco antes de una actuación, Borgellá envió a Beny para
sustituirlo. Tras esta incorporación poco menos que casual, Beny permanecería
ligado durante años a los Matamoros, con los que realizó numerosas grabaciones.
Reemplazó como cantante principal a Miguel Matamoros, quien se dedicó en exclusiva
a dirigir el conjunto.
En junio de 1945
viajó con el Conjunto Matamoros a México, donde actuó en dos de los más famosos
cabarets de la época, el Montparnasse y el Río Rosa. Realizó varias
grabaciones. Aunque el Conjunto Matamoros regresó a La Habana, Moré permaneció
en México. Según parece, allí adquirió su nombre artístico, a sugerencia de
Rafael Cueto.
En 1946 Beny Moré
se casó con la enfermera mexicana Juana Bocanegra Durán y su padrino de boda
fue el afamado cantante mexicano Miguel Aceves Mejía. Durante un tiempo actuó
en el Río Rosa formando parte del Dueto Fantasma, con Lalo Montané. También en
esta época grabó para la compañía discográfica RCA Victor los temas "Me
voy pal pueblo" y Desdichado, junto a la orquesta de Mariano Mercerón. Con
Dámaso Pérez Prado grabó "babarabatiri, Guanabacoa, Locas por el mambo
,Viejo cañengo ,El suave, Que cinturita, María cristina,Pachito eche entre
otros temas. Empezó a conocérsele como El Príncipe del Mambo. Con Pérez Prado
grabó también "Dolor carabalí", que el propio Beny Moré consideraba
su mejor grabación con el rey del mambo, y no quiso nunca volver a grabar.
A finales de 1950
regresó a Cuba. Aunque era una estrella en varios países latinoamericanos, como
México, Panamá, Colombia, Brasil y Puerto Rico, apenas era conocido en su
patria. La canción Bonito y sabroso fue su primera grabación en Cuba y su
primer éxito. Alternó actuaciones en vivo para la emisora Cadena Oriental con
viajes a La Habana para grabar en los estudios de la RCA. Entre 1950 y 1951
grabó muchas otras canciones, como La cholanguengue, Candelina Alé, Rabo y
oreja, entre otras.
En La Habana
trabajó también para la emisora RHC Cadena Azul, con la orquesta de Bebo
Valdés, quien le inició en un nuevo estilo llamado batanga. El presentador del
programa, Ibrahim Urbino, le dio el sobrenombre de El Bárbaro del Ritmo (la
razón parece ser que Benny interpretaba para esta emisora un número titulado
"¡Ah, Bárbara!"). Tuvo la oportunidad de grabar con Sonora Matancera,
pero declinó la oferta por no estar especialmente interesado en su estilo
musical ("porque a él esa Sonora, nunca le había sonado", según
Leonardo Acosta).
Cuando pasó la
moda del batanga, Moré fue contratado por Radio Progreso para actuar con la
orquesta de Ernesto Duarte Brito, con cuya orquesta grabó el célebre bolero
"Cómo fue". Además de en la radio, actuó en salas de baile, cabarets
y fiestas. En 1952 grabó con la Orquesta Aragón, de Cienfuegos, a la que ayudó
a introducirse en el mundo musical habanero.
LA BANDA GIGANTE
La primera
actuación de la Banda Gigante de Beny Moré tuvo lugar en el programa Cascabeles
Candado de la emisora CMQ. La banda estaba compuesta por más de 40 músicos y
sólo era comparable en tamaño con la big band de Xavier Cugat.
Cabe destacar,
que la Banda Gigante, aunque grande, contaba con una organización melódica
única en su tipo, además de que contaban con el talento de saber improvisar al
momento que su director Benny Moré lo decidía.
Entre 1954 y 1955
la Banda Gigante se hizo inmensamente popular. Entre 1956 y 1957 hizo una gira
por Venezuela, Jamaica, Haití, Colombia, Panamá, México y Estados Unidos, donde
actuó en la ceremonia de entrega de los Oscar. En La Habana actuaron en las más
célebres salas de baile, como La Tropical y La Sierra. Al triunfar la
Revolución Cubana, Benny Moré, a diferencia de otros músicos e intelectuales
cubanos, optó por permanecer en la isla. En 1960 empezó a actuar también en el
cabaret Night and Day. Se le ofreció una gira por Europa, que Moré rechazó por
miedo a volar (nada extraño si se tiene en cuenta que anteriormente se había
visto envuelto en tres accidentes aéreos).
Murió en Cuba un
19 de febrero de 1963 de cirrosis hepática.
ALGUNAS
COMPOCICIONES:
"Bonito y
sabroso", mambo
"Santa
Isabel de las Lajas", son montuno
"Qué bueno
baila usted", son montuno
"Cienfuegos",
guajira
"Se te cayó
el tabaco", guaracha
"Locas por
el mambo", mambo
"Conocí la
paz", bolero
"Dolor y
perdón", bolero
"Mi amor
fugaz", bolero
"No te
atrevas", bolero
"De la rumba
al cha-cha-chá", guaguanco cha cha cha
Luís Argúmedez
“Camilo Azuquita” (Nació el 18 Febrero de 1945 en Colón, Panamá). Sonero que
entre otras agrupaciones se destaco con “Cortijo y su Combo”, “La Típica 73?,
Roberto Roena, Kako y su Combo, Louie Ramírez, “Las Estrellas de Fania”, Tito
Puente y su propia Orquesta “Azuquita y su Melao”.
Luis Camilo
Argumedes Rodriguez nacio en Colon, Panama. A los 15 años, firmo su primer contrato
como vocalista con la orquesta de Enrique Lynch en Peru. En abril 1966, volvio
a Panama y firmo un contrato con Rafael Cortijo y su Combo. A su llegada a
Puerto Rico, grabo con Roberto Rohena y sus Megatones. En el ano 1968, Azuquita
graba con Rafael Cortijo e Ismael Rivera. Ya estando en Nueva York, actuo en
varios teatros latinos, enriqueciendo sus conocimientos de la Salsa. Aqui,
tambien grabo con Kako y su Combo los LP's : " Live it Up ", "
Union Dinamica " y " Salsa All Stars ", con Charlie Palmieri,
Johnny Rodriguez, Israel Lopez " Cachao ", Vitin Paz, Louie Ramirez.
En 1969, firmo un contrato de 6 meses para tocar con la famosa Sonora Matancera
cantando con Yayo " El Indio ". Despues, regreso a Puerto Rico donde
formo su propia orquesta "Azuquita y su Melao" para actuar en el
Josco Night Club. En 1972, se traslada a Los Angeles, California y hace una
gira por San Francisco, San Diego y Las Vegas. En el ano 1974, firma su
contrato con la Fania All Stars.
Fué en el año
1976 que regresa a Nueva York y firma un contrato con la fabulosa orquesta
Tipica'73 para cantar por primera vez en Mexico, Venezuela y Paris, donde se
realizaron dos conciertos con el gran cantante portorriqueno, Cheo Feliciano.
Fué alli que Azuquita conoce al periodista Pierre Goldman quien le propone que
en dos anos abrira el primer club de Salsa en Paris. Dos anos despues, Azuquita
recibe la llamada de Pierre a las 8 de la manana, invitandolo a la inauguracion
del club por un mes. Ese mes se convirtio en el mayor exito de su carrera ya
que este contrato fue renovado por varios anos gracias a la acogida del publico
que llenaba este club, la Chapelle des Lombards, todas las noches. Durante este
tiempo firmo para actuar en el mundialmente famoso Teatro Olympia donde han
actuado las mas grandes figuras de la farandula.
Tambien alterna
con el " Rey " del reggae, Bob Marley, en el Viejo Aeropuerto de
Bourget, Francia delante de 75.000 personas. Graba su primer album en un
concierto " en vivo " en el famoso Club Bataclan de Paris, en 1980.
Actuando para el publico europeo le trajo un prestigio enorme. De Francia viajo
por todo Europa. Para el ano 1985, firma un contrato para regresar a Los
Angeles y actuar en los clubs Candilejas y el famoso Palladium de Hollywood,
alternando con orquestas famosas como el Gran Combo, Andy Montanez, Wilfrido
Vargas, Oscar d'Leon, Eddy Palmieri, Celia Cruz y otros artistas famosos. En
1998, regreso a Paris, Francia y con su grupo hizo una gira por todo Francia.
Durante su Gira de Francia, "Azuquita y su Melao ", junto a Celia
Cruz, Eddie Palmieri, Ruben Blades y otros mas, se reunieron para un concierto
en Euro Disney Land. Despues, grabo " La Salsa c'est pas compliqué "
en Puerto Rico y Montreal, Canada. En Octubre 2000, hizo su primer viaje a
Santiago de Cuba donde grabo un disco " Cuba Son " con Los Jubilados,
un grupo que conocio en el Festival " La Cita " de Biarritz donde
actuo. Tambien hizo una pelicula del mismo nombre que fue presentado en el
Festival de Cine de Biarritz del 2001. El disco salio en 2001 y Veronique
Mortaigne de Le Monde escribio que " estaba hecho para el placer de bailar
". Azuquita esta siempre muy ocupado, viajando a Los Angeles, Mexico y al
famoso festival musical de Oriente, Cuba. Su nombre artistico ," Azuquita ",
se lo dieron en Panama al principio de su carrera pues tenia la voz tan dulce
como el azucar.
EL BOOGALOO (procedente de la terminología boogie-woogie), y que además se dice fonéticamente en castellano -- bugalú, es un ritmo latino nacido de la fusión de ritmos afrocubanos y soul estadounidense, cantado tanto en inglés como en español.
Se desarrolló en Estados Unidos entre 1963 y 1969, se hizo famoso en todo el mundo con el cantante Pete Rodríguez, con el pianista Richie Ray, con la orquesta de Joe Cuba y su sexteto con la canción «Bang Bang»; y con La Lupe, cantante.
Uno de los bugalús que subió a las listas de éxitos fue el «Watusi» de Ray Barretto, que después fue utilizado en la banda sonora de la película J.F.K.
Como ocurrió con la pachanga y después de él con la salsa, sirvió como seña de identidad de los latinos hasta que fue desplazado por otro tipo de música, como la de Mario Allison o Miriam Makeba.
Hoy en día el bugalú se mantiene solamente por bailarines profesionales en distintos espectáculos.
Sin embargo, el bugalú compuesto en los sesentas es todavía frecuentemente escuchado en las fiestas de corte mod, también llamadas all nighters (en ellas, los DJs pinchan exclusivamente vinilos de éste y otros tipos de música de los sesentas, como freakbeat o northern soul).
Para poder hacerse una idea, el tema «Pow-Wow» de Manny Corchado es uno de los más apreciados y bailados en este circuito. La Orquesta El Gran Combo de Puerto Rico con Andy Montañez también tuvo sus éxitos en el Caribe con las canciones
del disco de El Gran Combo titulado Boogaloos Con El Gran Combo, como por ejemplo -- Gran Combo's Boogaloo, Chua Chua Boogaloo, entre otras. Su forma de bailar en esos entonces era muy simple, solo se movían los pies (pisa con izq. y talon con der.) conjuntamente con los brazos y el cuerpo haciendo movimiento leve arriba y abajo.
Tony Pabón, el líder de la Orquesta La Protesta, co-director musical de la Orquesta del pianista Pete Rodríguez, falleció en el Columbia-Presbyterian Hospital en New York.
Pabón había nacido en 1940 en San Juan, Puerto Rico en la calle del sol y la luna. Estudió el bajo, luego el piano y después incursionó con la trompeta, donde definitivamente se especializó.
Tony Pabón es uno de esos músicos nuyoricans que no destacaron en la escena salsera latinoamericana, aunque él en Nueva York llegó a ser seguido y celebrado. Sin embargo, estoy seguro de que todos los que leen COMENTARIO EN EL SOLAR han escuchado algunos de sus temas y han disfrutado la forma como enfrentaba la trompeta. Una forma de tocarla que casi le cuesta la vida, por cierto.
Después de haber participado en conjuntos callejeros durante los años 50, Pabón se profesionalizó con las orquestas de Randy Carlos, Orlando Marín y el Sexteto La Playa, y luego estuvo durante varios años con el pianista Pete Rodríguez. En esos tiempos compuso canciones como Micaela e interpretó temazos como I Like it Like That, dos de los principales éxitos de la moda del boogaloo que copó la escena neoyorquina a partir de la segunda mitad de los años 60.
Fueron momentos de mucho éxito económico.
Sin embargo, no todo podía ir suavecito durante tanto tiempo: Pabón dejó atrás la orquesta de Rodríguez a finales de 1969, cansado de no recibir el reconocimiento a su trabajo y harto de las estructuras mafiosas de los promotores musicales de la época (y de su propio director), que se quedaban con el grueso de lo ganado en los conciertos mientras los músicos recibían apenas una cuarta parte.
Yo levanté un grito y me llevé a unos cuantos músicos de las orquestas famosas de ese tiempo, los cuales estaban sufriendo lo mismo que yo: Cándido Rodríguez, timbalero de Ricardo Ray se fue conmigo; Kenny Gómez (el maestrito), pianista de Willie Colón, y José Mangual Jr. Fundamos una orquesta cooperativa. Yo era el director y ganaba el doble, pero el dinero se repartía en partes iguales, dijo Tony en una ocasión. A esa declaración, sin embargo, hay que ponerle algún pero: Kenny tocó con el trombón de Willie justo después de que éste despidiera al genial Mark Dimond a petición del mánager Richie Bonilla, que no quería drogadictos en la banda (aunque no moviera un dedo para sacar a Héctor Lavoe y a Willie), pero no llegaron a coincidir en un estudio de grabación; y Mangual Jr. también salió temporalmente de esa orquesta por una discusión, aunque luego volviera a la agrupación. Es por eso que salen sus créditos en todos los discos que grabó Willie hasta disolver su grupo en 1973. Mangual, que es percusionista, participó en los coros y vocalizó un par de temas pero, según sus propias palabras, él no se consideraba cantante y siempre prefirió estar cerca de los cueros. El puesto de Gómez fue ocupado por Joe professor Torres, quien permaneció por años junto a Willie Colón. Además, eso de que el dinero se repartía en partes iguales pero él cobraba el doble, suena un poco parecido a todo aquello por lo que estaba protestando.
La orquesta conformada por estos inconformistas se llamó La Protesta y comenzó a grabar para un sello disquero de alcance también local: Rico Records. Esa nueva independencia que propugnaba el conjunto (en cierto modo parecida a la del Conjunto Libre) parecía impedirle grabar con las casas más establecidas, como Tico o Fania, o simplemente fue que ellas no mostraron mayor interés en el sonido de la orquesta. La Protesta tuvo su nombre en Nueva York, pero su radio de acción no se apartó prácticamente nunca de los límites del Tri-State.
La única mención que hace César Miguel Rondón de Tony Pabón en su libro de la salsa es cuando lo agrupa dentro de ese grupo de músicos que no pudo completar el salto desde la sonoridad del boogaloo a la de la salsa brava, motivo por el cual su producción pasó casi inadvertida. Casi, porque en cada uno de los siete discos que hizo después de abandonar a Pete Rodríguez, se encargó de presentar algún número que dejaría huella entre sus bailadores de siempre. Hay que pensar también que la orquesta no tenía posibilidades de dar mucho más. A ver, La Protesta no suena mal pero muestra deficiencias como orquesta y su estilo se siente desactualizado con respecto a todo lo que estaba ya sonando alrededor. Digamos que le ocurrió lo mismo que a La Lupe, a los Lebrón Brothers o a Joe Pastrana: no supieron acoplarse a la sonoridad de la salsa. Se quedaron a mitad de camino.
A esto hay que sumarle a Pabón un retiro forzoso de la música en 1976, del que hablaré más adelante.
Se me olvidaba un detalle: antes de convertirse en La Protesta, el grupo musical se llegó a llamar, así rimbombante, Tony Pabón and his All-Stars, y estaba conformado por el sonero Néstor Sánchez, Kent Gómez en el piano, Angelo Rodríguez acompañando a Pabón en las trompetas, el excelente Cándido Rodríguez en los timbales, Benny Bonilla, Mangual Jr. (que también canta) y Henry Algarin en la percusión, y Richard Dones en el bajo. Grabaron con Alegre Records (bajo la producción de Miguel Estivill) cuando este sello ya estaba bajo el paraguas del mafioso Morris Levy, dueño en ese momento de Tico y Roulette. El colombiano Fred Weinberg estuvo en las perillas y metió alguna que otra reverberación en los coros que ahora está demás, pero que en la época seguro eran dignas del state-of-the-art.
Este primer experimento quedó plasmado en un disco que es uno más del montón, porque tiene una mala selección de los temas y una mezcolanza de estilos parecida a la que mostraban algunas orquestas en 1966. El asunto es que estamos ya en 1970 y por eso el desfase del que se hablaba más arriba. De esta producción solo destacan Cándido Bandido, que es una descarga con un larguísimo solo de timbal y final a-la-Puente también algo pasado de moda; Averigua, un mambo bastante eficiente con una frase en el montuno que lo dice todo: abajo el establecimiento (the musical establishment), arriba la cooperativa; y Vamos a gozar, un guaguancó con un largo montuno y un solo de Kenny que es cosa fina. El resto del disco está compuesto por un cover de Sunny que, más que interpretar, perpetran; más una crítica a su ex jefe Rodríguez: Mentiroso; una canción malísima llamada Oh Calcutta, que pretende emular a los Beach Boys en ritmo bossanova -sí, bossanova-; y un guaguancó, El samaritano, que comienza sonando bravo y a los pocos compases aterriza en una oriza con aroma a ese boogaloo que ya estaba dando sus últimos estertores; una movida parecida a la de conducir en retroceso. La letra de este tema, sin embargo, refleja el sentir de Pabón -él mismo se encarga de vocalizar- y los encontronazos que había vivido en el mundo de la música:
El Buen Samaritano la gente me llamaba
a todos ayudaba hasta que un día caí
y vi que nadie se acordó de mí
Yo creía que la amistad
al dejarse cultivar
como el árbol daba frutos
¿verdad, muchachos, que soy bien bruto?
La amistad no vale na'.
A mí no me pidas na'
Ay, dios mío si yo pudiera
cerrar los ojos y cambiar la escena
te juro que la traición
y también la perdición
mañana mismo murieran
A mí no me pidas na'
No he podido averiguar si esta producción con Alegre fue un éxito comercial, o no. Lo cierto es que cuando cambiaron de nombre también dejaron de pertenecer al róster del sello.
Ese mismo año se metieron de nuevo en los estudios, esta vez para Rico Records -empresa que nació para apoyar la carrera de Pabón al punto que este fue su primer lanzamiento-. El cambio de compañía se nota en la grabación: si algunos puristas se quejan del irregular sonido de las grabaciones de Fania durante los años 60, este álbum suena más irregular aún, con un estéreo poco logrado (el bajo se recuesta del canal derecho, descompensándolo todo) y una deficiente calidad general. Esta calidad mejora un poco en la remasterización efectuada en 2010, y se consigue en iTunes. Los arreglos no mejoran mucho, pero al menos hay una selección de temas algo más acertada.
El LP, lanzado en marzo de 1970 abre con Menéala, un tema festivo a modo de presentación de la orquesta, sin mayores novedades. A continuación está Ñaña sere, un viejísimo tema compuesto y grabado por Arsenio Rodríguez en los años 40, que vuelve a demostrar de dónde bebía creativamente hablando un buen tajo de los músicos de la ciudad. Después, un bolero, Yo te comprendo, que intenta colmar -infructuosamente- la dosis de canto amoroso. Y luego llega lo mejor del disco y el primer éxito genuino de La Protesta:
Pedro Albizu Campos
Bandera, banderita
Un campesino murió
un campesino murió
encerrado en el presidio
A mí mi padre me dijo:
el presidente murió.
¿Por qué, por qué?
¿Si era un pobre mendigo?
A mí mi padre me dijo:
porque bandera pidió.
Bandera, bandera
hecha de tela y colores
vale más que las flores
y todos los profesores
mi bandera.
Bandera, banderita
La letra de Bandera parece un poco pueril -que lo es-, pero el tema que trata es bastante levanta ronchas: es un claro homenaje a Pedro Albizu Campo, fundador del Partido Nacionalista de Puerto Rico e independentista hasta la médula, que sufrió cárcel en varias ocasiones por ser un sospechoso habitual de cualquier acción insurrecta. Llegó incluso a ser intoxicado con radiactividad por parte del gobierno de Estados Unidos, considerado por muchos puertorriqueños de la época poco más que una potencia ocupante.
Albizu Campo murió en 1965, pocos meses después de recibir un indulto que le había sido revocado en 1954. Pasó los últimos 10 años de su vida en prisión, en la que llegó a sufrir un derrame cerebral -probablemente a consecuencia de la radiación recibida. Su imagen era mal vista entre las clases pudientes puertorriqueñas; no obstante, era respetado y admirado por las clases más bajas. Esto hacía que el asunto Pedro Albizu fuese censurado y autocensurado en no pocas ocasiones. No es de extrañar entonces que esta canción casi pueril de Pabón fuese vetada, por lo tanto, en algunas radios neoyorquinas y de Borinquén. En esas fechas no era extraño el veto radial a temas que pudiesen apoyar la insurrección popular. En el caso de Bandera el intento por no permitir que se escuchara fue vano, ya que este canto patriota, uno de los primeros que se escuchó en la salsa, igual caló en la comunidad boricua de la ciudad.
Afro criollo vuelve a hacer sonar el ritmo de oriza, emulando una vez más la sonoridad de Che che colé, que por lo visto parecía gustarle tanto a Tony. No hay tal cosa es un guaguancó de despecho con una conversación de trompetas entre Tony y Angelo bastante solvente.
Coje tumbao es completamente prescindible, y San Miguel -con Mangual Jr. en la voz- un mambo normalucho. El álbum cierra con otra reminiscencia de un lustro atrás: California My Way.
Los siguientes discos de Pabón y la Protesta, de los cuales seguramente hablaré en otra ocasión, cuentan con un mayor peso específico, pero siguieron estando circunscritos a un mercado local. Para complicar más las cosas, o simplemente fue una estrategia del azar, en la madrugada del primero de enero de 1976 Pabón se dispuso a dar el primer trompetazo del año en una fiesta en la que fue a tocar con su orquesta, y al empezar los acordes de El capitán le sobrevino un dolor muy fuerte en el estómago. Recuperado del percance, siguió tocando y fue luego a su casa a descansar. Se despertó empapado en sangre y fue cuando se dio cuenta de que se estaba muriendo: tal fue la presión que hizo en su cuerpo que que se le desprendió el páncreas y se rompió una vena tenía una hemorragia interna.
Lograron salvarle con una operación de emergencia. Un milagro. Durante una larga recuperación se dio cuenta de muchas cosas en su vida y decidió cambiar. A su manera, por supuesto: dejó la bebida, dejó la trompeta (no fuese a reventársele algo otra vez), disolvió la orquesta, se hizo evangelista y estuvo durante muchos años dirigendo una distribuidora de discos para América Latina.